El tema de hoy es Salud de los pies. Te interesa con seguridad. Lo que hoy queremos explicarte es lo que revela nuestra huella sobre la salud de nuestros pies ¿Qué nos dice?

Al hacerte un estudio de la pisada, estás tomando una fotografía de tu huella. Es mucho más que una impresión de una imagen. Es un análisis de presiones.

¿Cómo pisa ese pie? ¿Dónde hace más presión y dónde menos? ¿Cómo son sus fases de aterrizaje —o toma de contacto con el suelo— y despegue? ¿Hay pronación? ¿Hay supinación?

¿Cómo pisa ese pie? ¿Dónde hace más presión y dónde menos? ¿Cómo son sus fases de aterrizaje —o toma de contacto con el suelo— y despegue? ¿Hay pronación? ¿Hay supinación? Para saber todo esto tenemos que hacer un estudio que nos permita recopilar toda esa información.

Afortunadamente los centros biomecánicos mejor dotados actualmente, cuentan con la tecnología necesaria para dar respuesta a estas inquietudes.

Un estudio de la pisada, refleja nuestra individualidad; —no existen dos pisadas idénticas— las huellas nos hablan de la salud de nuestros pies. 

Un simple estudio de tu pisada puede ayudarnos a identificar la ayuda que nuestros pies pueden necesitar.

Lo demás, es apostar a la lotería, tomar medidas sin saber qué tenemos que atajar es jugar a la ruleta.

Salud de los pies: la ciencia ha hablado

Nuestra huella va a revelar la salud de nuestros pies de la misma manera que nuestra huella dactilar revela nuestra identidad única. Con cada paso de un pie normal, el talón toca el suelo primero y el pie rueda hacia adelante, aplanando ligeramente el arco. Cuando empujamos la bola del pie, el arco salta hacia atrás y no toca el suelo.

Algunos problemas en los pies se revelan en la forma en que se mueven desde el talón hasta la punta. Cuando el pie gira demasiado hacia el interior, puede provocar tensión en el arco y dolor a lo largo del interior de la rodilla. Si el pie gira demasiado hacia el exterior, existe un mayor riesgo de esguinces de tobillo y fracturas por sobrecarga. 

Un estudio de la pisada tiene por objeto:

  • Analizar la pisada, en su fase completa
  • Detectar si estamos ante una pisada pronadora o supinadora
  • Establecer el grado de supinación o de pronación —hay niveles de agudeza—
  • Evaluar otros aspectos como demasiado impacto del talón o si se tiende a caminar de puntillas etc.

Podemos compensar estas dos tendencias anormales realizando un estudio de la pisada que nos saque de dudas al respecto y nos ponga en la vía de trabajar en la solución exacta que necesitamos y no de aproximaciones.

¿Cómo es un estudio de la pisada?

Los clientes que acuden a nuestras instalaciones, son invitados a caminar sobre una plataforma de presiones, una cinta caminadora etc. Es decir, es una prueba real sobre su caminar o trotar —correr cuando son deportistas—.

Esas superficies sobre las que les pedimos caminar, son en realidad tapices sensorizados, es decir llenos de sensores de presión que nos dicen dónde pisó más esta persona y en qué cantidad.

¿Cómo reparte el peso esta persona al andar? ¿En qué medida lo reparte? ¿Hay desviación respecto de un patrón de pisada sana? ¿Mucho, poco, cuánto exactamente?

Esto es lo que podrás saber gracias a un estudio de la pisada. Desde esta base de datos sólida, podrás resolver otras preguntas como ¿por qué me duele la rodilla al caminar? ¿Por qué sufro esguinces tan a menudo en los tobillos? Y tantas otras que te preocupan.

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