Patologías
Identifica tu dolor. Entiende su causa.
Filtra por zona del pie y descubre cómo una pisada incorrecta puede mantener activo el problema.
Fascitis plantar / Espolón calcáneo
"Me duele el talón al levantarme. Los primeros pasos son los peores."
La fascia se tensa en exceso por una pisada que sobrecarga el talón. Cada paso reactiva la inflamación.
Si no se corrige la causa, el problema vuelve.
Ver ficha completa →Callosidades recurrentes
"Me quito el callo, pero siempre vuelve en el mismo sitio."
El callo no es el problema. Es la señal de una presión excesiva en ese punto en cada paso.
Sin redistribuir la carga, el callo siempre regresa.
Metatarsalgia
"Siento como si caminara sobre piedras en la parte delantera del pie."
El antepié recibe más carga de la que puede absorber. Las cabezas metatarsales se inflaman por sobrecarga repetida.
El dolor no cede mientras siga la sobrecarga.
Ver ficha completa →Juanetes (Hallux valgus)
"El dedo gordo se desvía y me molesta cada vez más."
Una pisada inestable empuja el primer dedo hacia fuera con cada paso. La deformación avanza si no se corrige el patrón.
Frenar la progresión empieza por estabilizar la pisada.
Ver ficha completa →Pie plano valgo
"Se me cansan los pies enseguida y noto el tobillo hacia dentro."
El arco colapsa y el retropié se desvía hacia dentro. Esto altera toda la cadena: rodilla, cadera, espalda.
Sin soporte del arco, la sobrecarga continúa subiendo.
Pie cavo
"Solo apoyo el talón y la punta. La planta no toca el suelo."
Un arco demasiado alto concentra toda la carga en dos puntos. El pie pierde capacidad de amortiguación.
Sin amortiguación, el impacto se transmite a articulaciones superiores.
Inestabilidad de tobillo
"Me tuerzo el tobillo con frecuencia, incluso en suelo plano."
Tras esguinces repetidos el tobillo pierde control. La pisada inestable favorece nuevas torceduras.
Estabilizar la base evita la siguiente lesión.
Neuroma de Morton
"Siento como un cable o piedra entre los dedos."
Un nervio se irrita por compresión repetida entre los metatarsianos. La causa suele estar en cómo se reparte la carga.
Liberar la presión de la zona apaga el estímulo nervioso.
Dedos en garra o martillo
"Los dedos se me doblan y rozan con el calzado."
Un desequilibrio muscular y una pisada inestable hacen que los dedos se contraigan en cada paso.
Sin reequilibrar el apoyo, la deformidad progresa.
Tendinitis de Aquiles
"Me duele detrás del talón al empezar a caminar o correr."
El tendón sufre tensiones repetidas por una pisada que no alinea retropié y pierna.
Sin corregir la alineación, el tendón sigue inflamado.
Pie infantil
"Camina hacia dentro o se cansa enseguida."
Entre los 3 y los 14 años el pie está en desarrollo. Una pisada que no evoluciona bien puede cansar al niño y afectar a rodillas y caderas.
La intervención temprana redirige el patrón en crecimiento.
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