Los corredores que corren descalzos o barefooters —porque todo tiene que tener un nombre tribal para funcionar de manera comercial— son objeto de algunos de los estudios científicos de última aparición. No hay muchos estudios sobre estos datos porque son una oleada de reciente aparición, pero sí están en el ojo del huracán de los investigadores científicos que quieren sentar las bases de certeza y mito alrededor de esto de correr sin zapatos, como un galgo.

No es solo un furor de corredores. En los gimnasios cada vez más personas hacen sentadillas sin zapatillas por poner un ejemplo solidario.

Los corredores descalzos, así como los que corren con zapatillas ultraligeras o minimalistas, apoyan menos tiempo el pie en el suelo, evitando fases de apoyo prolongadas. De esta expansión del correr minimalista tiene buena parte de culpa el libro Nacidos para correr.

Sin embargo, semana a semana conocemos nuevos testimonios que hablan de ciertas desventajas por correr de esta forma:

Correr descalzo cambiará tu forma de correr, pero el riesgo de lesiones no es mayor ni menor. Es más probable que ocurran lesiones en el tendón de Aquiles y la pantorrilla que en la rodilla y los isquiotibiales.

Runtastic

Los corredores que corren descalzos requieren una gran preparación previa. No es para todos

Desde la publicación en 2009 del libro de Christopher McDougall, “Born to Run”, los estadounidenses se han enamorado del running minimalista. O hacer footing con unas zapatillas de suela extremadamente fina, que te permitirán redescubrir las sensaciones de correr descalzo. Una moda que marcó el apogeo de fabricantes de calzado como Vibram, con sus FiveFingers, zapatos para dedos que se deslizan como guantes. Su estética es ciertamente cuestionable, pero la publicidad afirma que fortalecen el pie y reducen el riesgo de lesiones. Sin embargo, una corredora de Florida, Valerie Bezdek, creyó que la afirmación era falsa y presentó una demanda colectiva contra el fabricante. En 2014 Vibram recibió la orden de pagar casi 4 millones de dólares a los decepcionados por el calzado minimalista. Cada denunciante será así compensado por la marca por una cantidad prevista de 20 a 50 dólares.

Un proceso que, de quererse, debe ser gradual

Patrick Salmon, neurobiólogo en Ginebra, guía de running minimalista y autor de un sobrio blog dedicado al tema, opina que en este caso se generan expectativas poco realistas en muchos corredores que abandonan sus zapatillas con suelas absorbentes pensando que «si se ponen zapatos minimalistas o corren descalzos, se convierten en corredores keniatas en poco tiempo».

Para Salmon, defensor del barefooting en ciertos casos muy específicos, «no es para todos», es esencial respetar la transición, de la que afirma que debe ser extremadamente gradual. Debe darse entre seis meses y dos años para permitir que los músculos se adapten…

Lesiones relacionadas con calzado minimalista

Mathieu Assal, es director del Centro de Cirugía de Pie, Tobillo y Pierna de la clínica La Colline de Ginebra, y se muestra muy crítico con el calzado minimalista. De hecho, no se sorprendió por la denuncia colectiva estadounidense contra Vibram. Afirma atender cada vez a más personas que acuden a consulta por lesiones relacionadas con este tipo de calzado. 

Europa —como Estados Unidos— no escapa a la moda de las carreras minimalistas. “Considera que damos un promedio de 10.000 pasos por día, lo que representa una carga acumulada de 1.000 toneladas al final del día”, explica. Y el corredor posa diez veces su peso corporal con cada impacto en el suelo. Esto pone cargas enormes sobre el pie, es obvio que el esqueleto y los tejidos circundantes deben ayudar a absorber estos impactos. Este esfuerzo es aún mayor cuando el pie está descalzo o con suelas muy finas, porque la capacidad de amortiguamiento es mucho menor. Por lo tanto, el esqueleto necesita tiempo para adaptarse, de lo contrario, el corredor se lesionará. En consecuencia, no se puede decir que los zapatos minimalistas reduzcan el riesgo de lesiones. Mientras que la clásica zapatilla de corredor amortigua los impactos y facilita el rodar del pie.

Limitaciones al calzado con amortiguación

En el calzado con amortiguación también hay lagunas. También se critican los zapatos que absorben los golpes. “Cualquier exceso es malo”, apunta Assal. En zapatos con suelas demasiado blandas, el pie se tuerce con más facilidad, “pero cada vez hay menos en el mercado”.

Los estudios han demostrado los beneficios de correr descalzo para el dolor de rodilla y cadera: «Este tipo de carrera disminuye el trabajo de estas articulaciones al acortar la longitud del paso y aumentar su cadencia. Siempre que, por supuesto, uno corra sobre la parte delantera del pie; si pones primero el talón, es justo al revés».

Correr descalzo es positivo por los beneficios derivados de apoyar más el antepié. El problema es que, por propiocepción, las consultas están aumentando el registro de pacientes que vienen con lesiones nacidas de un apoyo excesivo del antepié. Los beneficios de correr apoyando más antepié son evidentes, pero es muy difícil encontrar el grado exacto que no trascienda a una fase lesiva.

Correr descalzo no tiene por qué ser malo. Corremos apoyando más la parte delantera del pie, y esto tiene ciertos beneficios. El problema es que hay un grado de apoyo de esa parte delantera superado el cual, tampoco es bueno. Y no tenemos un sensor en el cerebro que nos diga paso a paso si estamos apoyando perfectamente bien la parte anterior, o poco, o demasiado. Por eso, una órtesis a medida —pensada y diseñada desde una plataforma de presiones— es una herramienta más efectiva, porque asiste esa medida en cada zancada.

Correr descalzo mejora a correr con una mala zapatilla, pero no mejora a correr con un buen calzado equipado con una plantilla personalizada a la necesidad, —morfología y dinámica de marcha única e intransferible— de cada corredor.

Correr descalzo mejora el correr con una mala zapatilla, pero no mejora el correr con un buen calzado equipado con una plantilla personalizada a la necesidad, —morfología y dinámica de marcha única e intransferible— de cada corredor.

El juego que han jugado con habilidad estos defensores del barefooting es comparar el correr descalzo con correr con un calzado cualquiera. Si se compara con un calzado optimizado en un centro de estudios biomecánicos, con una plantilla personalizada, la cosa cambia y mucho.

Una zapatilla adecuada, con una amortiguación sostenida en una órtesis a medida —no una estándar ni que valga para más de una persona—, va a favorecer el apoyo perfecto del pie, es más, corregirá vicios de una pisada no neutra, sin renunciar a una absorción necesaria para correr con frecuencia.

Insuperable. La ciencia y la técnica se imponen.

Especialistas en Plantillas para Runners


Somos especialistas en fabricación de plantillas a medida en Granada (órtesis plantares), para responder a las necesidades de runners, atletas o personas con necesidades de uso normales con patologías de la pisada, estructurales, posturales etc.

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